El pasado sábado 8 de noviembre tuvo lugar la 11ª tertulia literaria de la Casa de España, celebrada en el bar de fumadores del Hotel Evergreen de Taichung. En esta edición tocó comentar el libro del filósofo español Julián Marías, “España inteligible. Razón histórica de las Españas”, una obra clásica entre aquellas que forman el corpus de lo que se ha venido llamando “literatura sobre España”, y que mejor haría en llamarse “filosofía sobre España”.  Con la ayuda de un par de vinos españoles y lo explosivo del material que teníamos entre manos, nos dimos cita en la arena de la filosofía de la historia cuatro aguerridos contertulios:  José Ernesto Parra y Miguel Rubio Lastra por Taichung; José Campos Cañizares, director de la tertulia, por Kaohsiung;  y servidor de ustedes, trajo los “infectos aires del norte”.

Prácticamente cada contertulio trajo su edición particular del libro en cuestión, que ha conocido multitud de reimpresiones, la última de este mismo año 2014, por parte de Alianza Editorial, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Julián Marías. Así, nuestra modesta tertulia (modesta por la cantidad de los contertulios, no por su calidad), se une a la miríada de ediciones de libros de Marías, congresos, artículos y homenajes varios, que se han venido realizando  a lo largo de este año, sobre todo en España.

Debido a la naturaleza del propio material que con el que tratábamos, la división de opiniones se manifestó desde el principio, y prácticamente hasta el final, de una tertulia en la que se debatió con pasión, no exenta de sutileza en los argumentos y apoyada en sólidas razones. José Ernesto Parra, como experto en Marías, destacó la preocupación por Hispanoamérica y la existencia y defensa de un proyecto histórico español. Miguel Rubio expuso sus dudas sobre la plausibilidad de una “re-unión” con los países americanos, ya que España, y como el propio Marías también defiende, es un país eminentemente europeo. Por su parte, José Campos, alabó las cualidades de Julián Marías como escritor, haciendo inteligible una materia que puede ser tan difícil como la filosofía de la historia, y defendió el seguimiento del autor de ciertas tesis orteguianas, como el hecho de poner el comienzo de España en Reino Visigodo. Por mi parte, hice una serie de objeciones filosóficas la idea de España de Marías, tal como se expresa en el libro, y también a la de Ortega, desde los presupuestos del Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno. No obstante hice notar, que a pesar de diferir en los principia máxima, coincido con Julián Marías en los principia media. Y tal es así, que a pesar de las diferencias entre todos los contertulios, llegamos a la conclusión de la necesidad de recomponer la razón histórica de España y su proyecto universalista, que por cierto, estaría representado en el Quijote.

La tertulia se alargó hasta las tantas de la madrugada, y cuando el vino de Toro y el de Yecla, junto a las exigencias horarias del bar (y otras exigencias fisiológicas), tocaron a retirada, nos citamos para la siguiente edición. Fiat somnus, pereat mundus.