Día Mundial de la Poesía: una noche de versos
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- Publicado: 10 Abril 2025 10 Abril 2025
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Los Padres de la Iglesia sostenían que Dios creó el mundo en primavera. No es descabellado, por lo tanto, creer que la Unesco haya designado el 21 de marzo, que coincide con el equinoccio primaveral en el hemisferio norte, para celebrar la Poesía. La Casa de España por tercera vez se sumó a esta efeméride.
El escenario fue una sala bien acondicionada, céntrica y con capacidad para unas 30 personas.
El acto se inició con las palabras de bienvenida del Presidente de la Casa de España, D. José María López. A continuación se abrió el turno para que los asistentes recitaran los poemas que habían elegido (muchos de ellos propios) en el idioma que desearan o se sintieran más cómodos.
Inauguró las participaciones un poema de Mário de Andrade, poeta modernista brasileño, relacionado con el tiempo perdido y el tiempo futuro. Los días no pasan en balde. Sobre la sabiduría que dan los años, se recitó seguidamente un fragmento del poemario Momentos Eternos de nuestro socio de honor D. Santiago Rupérez titulado El Anciano. Escuchamos seguidamente el poema: Epitafio de un poeta, de uno de los trasformadores del idioma y reconocido escritor nicaragüense Pablo Antonio Cuadra, a través de una grabación realizada, exclusivamente para esta velada, por el reconocido poeta contemporáneo español Oscar Curieses.
Un breve pero intenso trasiego por los sentimientos sicológicos más internos llegó con Asesino en Serie, poema interpretado por su autor. Esta leve sacudida del alma dio paso a un resquicio para que la luz de la luna llena nos trasladara a un paseo nocturno en bicicleta por las avenidas solitarias de una ciudad dormida.
La mezcla de música verbal y pensamiento lírico acarició la noche con un seductor soneto de Garcilaso de la Vega sobre el amor. La mística es capaz de llenar los vacíos más íntimos del alma.
También hubo espacio para un fragmento del romancero que nos transportó a las tierras del Al-Andalus. Escuchamos en mandarín no sólo textos de poesía clásica y budista, sino contemporánea de una poetisa de raíces mongolas. Pero el abanico de lenguas extranjeras no concluyó aquí, sino que abrió la puerta a otras lenguas más cercanas. Disfrutamos en portugués de un fragmento de Las Lusiadas de Luis de Camoes, epopeya en verso y la gran obra maestra de la literatura lusa compuesta, curiosamente, en la Bahía del Río de la Perla (Macao).
En latín vivimos fragmentos de otra epopeya estructurada con una exigente métrica grecolatina: La Eneida de Virgilio, que el lector nos explicó con erudición y detalle. Sin lugar a duda la velada tuvo un sesgo multicultural y multilingüe.
A lo largo del evento el profesor Rachid Lamarti aportó comentarios que nos permitieron apreciar tanto de forma como de fondo los poemas que espontáneamente los participantes fueron leyendo. Además nos agasajó con fragmentos de su obra Múltiplo de Verde y otros poemas inéditos en castellano y catalán que como leña que se echa al fuego, nuestra hoguera literaria tuvo más brillo.
La velada concluyó con la metáfora de una poetisa argentina Alejandra Prizarnik que el profesor Lamarti nos reservó. Metáfora que invita a una profunda reflexión sobre la naturaleza dual de la soledad: no sólo como una experiencia de aislamiento, sino como una oportunidad para la libertad, el conocimiento y la transformación: ¨Creo que mi soledad debería tener alas¨.
Autor: Ricardo Blázquez

















