Una año más, el 11 de diciembre, celebramos la comida de Navidad de la Casa de España en Taiwán en la acogedora ciudad de Kaohsiung, en el restaurante Hola regentado por Ángel  Martos y Elena, socios de la Casa. Esta pareja ha dejado un sólido y sabroso legado de la cultura gastronómica hispana en el sur de Taiwán, reflejo y testigo de nuestra refinada civilización.

Este año, debido a la limitación del número de mesas, asistió menos gente que el  anterior, pero hubo  representación de los socios de Taipéi, Taichung y Kaohsiung, claro ejemplo del compromiso de los socios por la Casa de España. Nos reunimos trece socios y amigos que nos acomodamos en dos mesas, de manera que la comunicación fluyó en un amistoso ambiente navideño. Hubo nuevos rostros y se aprovechó la ocasión para inscribir nuevos socios y recaudar las cuotas para el 2022.

El acto se inició con unas  breves palabras  de bienvenida del presidente agradeciendo la presencia de todos así como la  gestión de su antecesor en el cargo, D. José Campos. A continuación  se repasaron  las actividades del primer semestre y adelantó las nuevas actividades planeadas para el segundo. En los postres hicimos un inciso para rendir un entrañable recuerdo a nuestro socio de honor, el padre Manuel Piérola (1936-2021), fallecido recientemente  en Valladolid. Por medio de una presentación en PowerPoint recorrimos la vida del padre Piérola en Kaohsiung, con la participación de algunos de sus alumnos que habían asistido al almuerzo y que reflejaron el afecto que se tiene por este misionero cuyo legado fue una vida, carismática pero prudente y sencilla, dedicada al trabajo docente y pastoral. La Casa de España no olvida a sus amigos.

El menú, precedido de unas entradas sabrosas, seguidas  de una sopa de puerros y del plato principal y coronado por un exquisito postre y café al uso, se acompañó de un elegante y aterciopelado vino de La Rioja, que apuntaló el exquisito sabor del cochinillo asado y el entrecot a la parrilla. Un cariñoso brindis de despedida, seguido de los  buenos deseos propios de la estación navideña, objeto y sujeto de este almuerzo, puso el punto final de la reunión hasta la Asamblea General en Taipéi en la primavera del 2022. Paz y bien para todos.