El pasado 4 de diciembre de 2021 fue uno de esos días grandes en el calendario. Un sol madrugador traía un tiempo magnífico con un imponente cielo azul. Gratos recuerdos de mi querido mediterráneo malagueño. Todo auspiciaba un día de buenos recuerdos.  Y así fue.

Mientras caminaba con paso tranquilo con destino al restaurante Sabatini pensaba en el año que finalizamos. Hacía un resumen mental de las cuatro previas catas que hemos celebrado en este año e intentaba recordar los mejores vinos de cada encuentro.

Tras semejante trabajo pensé que sería interesante para el lector poder compartirlo en unas pocas líneas. Si piensan que mi opinión no es de valor, no están equivocados, pueden saltarse esta parte:

En la cata de marzo tuvimos el placer de probar los siguientes caldos argentinos de la bodega Francois Lurton:

-Chardonnay Reserva 2013

-Gran Lurton 2013

-Cabernet Sauvignon 2015

-Chacayes 2003

Yo tuve la oportunidad de presentar el Gran Lurton 2013 y tengo que decir que fue el que más me gustó aunque todos fueron excepcionales.

Durante el siguiente encuentro celebrado en mayo probamos unos excelentes vinos chilenos de la bodega Valdivieso:

-Vino espumoso extra brut

-Caballo Loco Apalta Grand Cru

-Caballo Loco Sagrada Familia Grand Cru

-Caballo Loco No. 17

Aunque yo presenté el Caballo Loco Número 17, un vino maravilloso y único en su elaboración, tengo que decir que me gustó especialmente el Caballo Loco Sagrada Familia Grand Cru.

Tras el parón de octubre por el brote de COVID-19, nos reunimos para probar los siguientes vinos de la bodega Martínez Lacuesta:

-Fermentado en Barrica 2020

-Gran Reserva 2010

-Gran Reserva 2009

En esta ocasión quiero destacar dos vinos, el vino blanco Fermentado en Barrica 2020, impresionante; y el Gran Reserva 2009.

Finalmente, en noviembre, tuvimos la suerte de probar los siguientes vinos españoles, donde el Summa Varietalis 2013 destacó notablemente:

- Vega de La Reina Verdejo 2018

- Óscar Tobía Gran Reserva 2014

- Summa Varietalis 2013

Repito que todos los vinos fueron excepcionales y no quiero que se ofendan las bodegas, porque su trabajo es impecable. Para más información sobre los vinos, visiten las anteriores crónicas o prueben ustedes mismos todos los vinos y ya me dirán.

Tras este ejercicio mental, llegué al restaurante casi exhausto pero con una sensación muy positiva por haber probado tan buenos vinos este año.

Puntual como un reloj suizo, Don Santiago Rupérez, nuestro presidente, comienza el esperado discurso de apertura. Más que un discurso, es una clase magistral de vino y de química. D. Santiago explica muy claramente el papel fundamental de los taninos y sus fenoles y las antocianinas en la elaboración de un buen vino.

Tras el discurso, pasamos de la teoría a la práctica. Para terminar este 2021 nos esperaban:

En primer lugar, un Masia Carreras Blanco 2018. Marti Fabra - DO Emporda (40% Cariñena Blanca, 30% Carinena, 10% Garnacha blanca, 10% Garnacha Gris, 10% Picapoll). Un vino que fue presentado conjuntamente. A la vista tiene un intenso y delicioso color dorado, a la nariz es complejo y muy frutal y en boca es cítrico, refrescante y con muchísimo cuerpo por la cantidad de variedades de uva que lleva y por el mimo con el que la bodega lo ha elaborado.

El Prior Terrae Tinto 2017. DO Ca. Priorat (Garnacha tinta y Cariñena) fue presentado por D. Giles Witton-Davies, quien nos hizo una maravillosa introducción filosófica sobre el vino. Me pareció muy original y agradezco mucho este aporte. D. Giles planteó cuestiones sobre la capacidad subjetiva para poder determinar la calidad de los vinos.

El Prior Terrae está envejecido durante 9 meses en barricas de roble francés de grano fino. A la vista tiene un rojo intenso. A la nariz despliega una gran concentración de fruta negra y tostados y en boca tiene un gran equilibrio, con una acidez que le aporta frescor y complejidad; es estructurado y persistente. Un gran vino.

Para terminar, un servidor presentó el Josep Ferrer Cabernet Sauvignon Garnacha 2014. Familia Ferrer- DO Catalunya. Para mí fué el mejor vino de la cata. Un producto artesanal criado durante 8 meses en depósitos de acero y 4 años en bota de roble sin tostar de 1.200 litros.

A la vista es de color rojo intenso con tonalidades violáceas y lágrima marcada que nos indica la consistencia de este vino. En nariz es intenso con recuerdos de frutos rojos y ligeros toques de madera.  En boca es largo, intenso, goloso, muy equilibrado y persistente.

Finalizada la cata, D. Oriol Ayné, nuestro socio de honor, nos regaló una botella Murua Reserva 2013, además de un pack de quesos curados deliciosos. Un bonito detalle que se complementó con el nuevo libro de poesías, ¨Momentos Eternos¨, escrito por nuestro presidente, D. Santiago, que pudo firmar a los asistentes.

Un gran detalle por parte de D. Oriol y D. Santiago que pusieron el broche final a las Catas del Club del Vino de Taipei de 2021. Sin más me despido, pero recuerden:

Sean felices, beban vino (mejor si es español) y disfruten de la buena compañía.

IN VINO, VITA = EN EL VINO, VIDA.