El 5 de marzo del  2021  se celebró la primera reunión del Club del Vino de la Casa de España en Taiwán en el Año del Buey. Lugar y hora, las de costumbre: Restaurante Sabatini a las 12:00.

Una vez llegados todos los miembros,  la  cata se inició puntualmente con el habitual discurso del Presidente, D. Santiago Rupérez.  Como es de rigor en estos casos, sus primeras palabras fueron de  bienvenida al invitado de esta cata,  D. Miguel Velloso, director de la Oficina Comercial y Cultural de Argentina en Taipéi.

En esta ocasión los vinos seleccionados fueron argentinos, de la  provincia de Mendoza: el  Valle de Uco, y de la misma bodega Francois Lurton,  que posee viñedos y bodegas en Francia, España, Chile y Argentina. Los presentadores de los cuatro vinos: Santiago Rupérez, Chema López y Antonio Riutort, a pesar de que se trataba de vinos del mismo valle y de la misma bodega, lo hicieron de manera que no se solaparon en la información, siendo ésta completa y fluida.

Nuestro presidente inició su presentación con el mantra habitual: in vino, vita.  Prosiguió su discurso de entrada  explicando las diferencias entre catar y beber. Lo primero es probar algo para experimentar su sabor.  Para ello lo complementó con los términos simposio y convivum, la acción de beber juntos en los imperios griegos y romano respectivamente, de donde emerge nuestra civilización.

Los griegos, concluidas las acaloradas discusiones en el ágora, se reunían en sus mansiones  para beber y comer juntos, solo para hombres:  es lo que se conocía como el simposio. El encargado de los arreglos era el simposiarca: diseñaba los menús, elegía los vinos y preparaba  las mesas. De él dependía el éxito o fracaso del simposio. Los vinos, mezclados con agua, se tomaban después de haber acabado con las viandas.

Las familias nobles de Roma establecieron el convivium en su villas, en donde los patricios gozaban de sus riquezas. La servidumbre sacaba las tinajas, que se vertían en jarras y terminaban en las copas. A diferencia de los griegos, los romanos bebían durante la comida. Había que reunir una serie de condiciones para organizar un convivium, vivienda espaciosa, invitar a la flor y la nata de la sociedad, diseñar un refinado y exquisito menú y  elegir  los vinos apropiados  Aunque la mayor diferencia  con los griegos radicaba en que las mujeres también se juntaban al convite y participaban con ese latín terso y limpio, a la vez que sensual y guasón,  de las primeras damas de la Urbe.

Después de este tránsito por los sucesores de Rómulo, el discurso del presidente saltó de hemisferia y recaló en la provincia de  Mendoza (Argentina), a los pies de los Andes, pero antes nos transportó a  con su peculiar estilo  a un pueblecito junto a Vitoria (España),  Villalba de Rioja, cuna de la familia Mendoza que aún conserva su Torre Castillo del S. XII, y de donde también  procedía  D. Pedro del Castillo (1521-1569).  García Hurtado de Mendoza, Gobernador de Chile,  le designó  jefe de una expedición que atravesó la Cordillera de los  Andes.  Al cruzar al lado argentino tomó posesión de aquellas tierras en nombre de la Corona, fundó  en 1561 una ciudad a la que llamó  Mendoza del Nuevo Valle de la Rioja,  en  honor al Gobernador de Chile y al recuerdo de su tierra natal.

Cuando pensamos en el vino francés nos vienen a la mente las regiones vinícolas: Burdeos, Borgoña o el Ródano. Lo mismo ocurre con Italia y no menos con España. Desde hace unos años  así sucede con los vinos de Chile y Argentina. Sin duda los vinos más famosos de este país proceden de Mendoza, y su variedad de uva Malbec , originaria de la Borgoña francesa. Como dijimos al comienzo, los cuatro vinos procedían del Valle de Uco. Las características edafológicas y climáticas son  parecidas, pero la mezcla con Cabernet Sauvignon más un Chardonnay  bien adaptado  al valle han producido vinos de una calidad que sorprendió gratamente  a quienes participamos en esta cata.  Notas y rasgos representativos de unos vinos que a lo largo de los años irán ganando prestigio.

El almuerzo se desarrolló en un ambiente amable, cordial  y distendido. Finalizó con una cariñosa mención al Undécimo Aniversario del Club del Vino: remate entrañable  para una memorable jornada, con sabor argentino.

 

VINOS CATADOS

 

 Chardonnay Reserva 2013

Variedad:

100% Chardonnay.

Vendimia: 2013

Grado alcohólico 13.3

La vendimia se realizó la segunda semana de febrero. Fermentó en barricas de roble, y envejeció en barricas de roble francés antes del embotellamiento.

Notas de cata:

Amarillo oscuro con tonos verdes luminosos.

Al olfato, intenso con tonos de frutas tropicales y cítricos frescos. La estancia en barrica le da un ligero olor a vainilla.

En la boca tiene un sabor compacto, equilibrado entre frutas maduras y  una acidez fresca.

 

Grand Lurton 2013

Variedad:

85% Sauvignon, 15% Malbec

Grado alcohólico: 15 grados

Vendimia en verde (selección de racimos)

Notas de cata:

Vista: rojo granate, limpio y brillante.

Olfato: aroma a guinda, café y vainilla con roble y mora.

Boca: seco.  Acidez media alta, taninos abundantes y sedosos.

 

Cabernet Sauvignon 2015

Variedad: 100% Cabernet Sauvignon

Vendimia: comienzo de marzo. Envejecido en barricas de roble francés.

Notas de cata:

Rojo rubí, brillante.

Al olfato, aromas de fruta  madura veraniega y un ligero toque de pimienta negra.

En la boca, fruta madura que le da consistencia y volumen al vino. Los taninos, suaves. Termina con una nota de sabor a café.

 

Chacayes 2003

Variedades: 80% Malbec y 20% Cabernet Sauvignon.

Vendimia: 2003 manual.

Grado alcohólico: 14 grados.

Densidad: 20.000 por Ha.,  una de las densidades más elevadas del mundo.

Envejecimiento: 16-18 meses en barricas de roble francés de 225 litros.

Notas de cata:

Rojo intenso.

Al olfato, buquet delicado de Malbec, olor a cerezas negras con notas de roble.

En la boca es extremadamente elegante, acidez equilibrada, afrutado, sabor final de chocolate y café fresco.

Su nombre procede de una planta autóctona de esa zona llamada chacay