Tras la reunión y previa lectura del tradicional discurso por parte del Presidente del Club (un pequeño relato relacionado con el vino) se cataron los tres siguientes vinos:

1) Txakoli Urtaran 2016. El vino fue presentado por Daniel Carretero.

2) Pesquera Reserva 2012.
Presentado por José Campos.

3) Castillo de Monte la Reina vendimia seleccionada 2006. De su presentación se encargó Daniel García.

En el Txakoli Urtaran 2016, de Álava, nos encontramos ante un vino de color amarillo pálido brillante, con bastante fragancia a flores blancas, cítricos y un fondo avasallado. De entrada fácil y cuerpo abundante y redondeado, se dan sabores cítricos, frescos y de larga duración. Un buen vino de mañana y para cualquier momento bien escogido. Uvas: 95% Hondarribi Zuri y 5% Riesling.

En el Tinto Pesquera Reserva 2012 hallamos un vino de Ribera del Duero, clásico pero que sentó las bases de lo que sería el Ribera moderno. Con un color rojo picota de capa media alta y bastante brillante. En la nariz encontramos los olores de frutas confitadas junto a las notas de madera con un ensamblaje perfecto. En la boca de desarrollan los sabores del tempranillo, como son las frutas negras y el regaliz. Un vino muy relacionado con su bodeguero el popular Alejandro Fernández. La renombrada periodista del mundo de la gastronomía y del vino, Paz Ivison, nos envió para que fuera leído en nuestra cata el siguiente artículo sobre el vino Pesquera y su creador. Se lo agradecemos desde aquí. Además, se recomienda, para disfrutar de sus explicaciones, que se visite la Videocata sobre el Tinto Pesquera Reserva 2012 realizada por el crítico Carlos Delgado para el periódico El País, en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=SutXbh1StQY

En el tercer vino, Castillo de Monte la Reina Vendimia Seleccionada 2006, de la denominación de Toro, tenemos un color rojo profundo de capa alta. En la fase olfativa se dan olores de las frutas maduras, los frutos secos, el cacao y el licor. En la fase gustativa tenemos sabores tostados, frutas muy maduras casi maceradas y un licor agradable que combinado con un toque de cacao nos recuerda a algunos bombones con licores. Tempranillo 100%.

Fue una cata que se desarrolló como la seda, con armonía y exquisita sencillez.